miércoles, 14 de mayo de 2008

Períodos de gobierno. Características


1. Septenio (1870-1877): El general Antonio Guzmán Blanco, exiliado en Curazao, prepara un movimiento contra el gobierno de José Ruperto Monagas, hijo de José Tadeo, ambos encumbrados al poder por la Revolución Azul. El 27 de abril de 1870 sus fuerzas toman Caracas y derrocan al gobierno de los Azules. Es el máximo líder de los liberales. Triunfante la Revolución de Abril, como es conocida, inicia su primer gobierno, el Septenio (1870/1877), con una dirección clara: eliminar lo viejo, inútil y contrario al progreso, y sentar las bases legales y materiales del porvenir. Busca la paz y la modernización del país dentro de un esquema político fundamentado en su liderazgo personalista y en la aplicación de fórmulas centralizadoras sin abandonar el discurso federal.
Mientras domina a los Azules, apoyado por caudillos como Francisco Linares Alcántara, León Colina, Matías Salazar, José Ignacio Pulido y Venancio Pulgar, pone en orden la administración, reforma la legislación, y le cambia la cara a Caracas. En esto también difiere de los gobiernos anteriores, que cuando hacen la guerra no gobiernan. Guzmán entiende las prioridades de su gestión y les da curso sin dilaciones: educación pública; reorganización de la hacienda pública; obras públicas; estadística; abolición de los peajes, del impuesto a las exportaciones y de los bienes de manos muertas; redención del censo eclesiástico; fomento de la inmigración.
La pacificación del país exige tiempo, recursos y decisiones; vencidos los Azules en 1871, los caudillos liberales, antes sus aliados, insurgen contra Guzmán. A unos los derrota en batalla, a otros los gana con halagos y en un caso, el de Matías Salazar, termina fusilándolo. Su concepción personalista del poder se refuerza en los homenajes que le rinden sus acólitos en conocimiento de su debilidad ante los halagos: el Congreso le confiere el 19 de abril de 1873 el título de “Ilustre Americano Regenerador de Venezuela” y Caracas erige imponente.


2. Quinquenio (1879-1884): Este período de 5 años consistió la segunda oportunidad de ejercer el poder de Antonio Guzmán Blanco. Luego de la denominada Revolución Reivindicadora tomó el poder el 26 de febrero de 1879.

Revolución Reivindicadora
Este movimiento surgió luego de la muerte de Francisco Linares Alcántara y tuvo como objetivo devolver el poder al "Ilustre Americano", Antonio Guzmán Blanco. Se inició el 28 de diciembre de 1878 en la localidad de Valencia, estado Carabobo. A la cabeza de este movimiento estaba el General Gregorio Cedeño. El gobierno de Caracas pus resistencia ante esta arremetido liberal; sin embargo fueron derrotados en la batalla de la Victoria, el 6 de febrero de 1879, que produjo una capitulación en la cual se respetaba la vida de los firmantes. El 13 de febrero de ese mismo año, las tropas libertadoras entraron a Caracas y siete días más tarde, el 21 de febrero, Guzmán Blanco llegó al país y días más tarde tomó el poder por segunda vez.
Así se da inició al período conocido como el Quinquenio.

Durante este período se desarrollaron políticas de construcción de ferrocarriles, para las cuales se firmaron contratos para la construcción de ferrocarril Caracas - La Guaira y el Valencia - Puerto Cabello. Estos contratos eran costosos para la Nación, ya que establecía 99 años para los contratistas y una garantía fija del 7% sobre la inversión. Si se diera el caso de que no se llegara a este porcentaje, el Gobierno debería pagar la diferencia. En 1880 el Telégrafo era uno de los servicios más importantes que prestaba el Estado a sus ciudadanos; existían estaciones en Caracas, Ña Guaira, Petare, Los Teques, entre otros. Esta herramiento no sólo era eficaz para las comunicaciones, sino además era una manera de control político que ejercían los funcionarios del gobierno.
Para el año 1883 el teléfono estaba comenzando sus pasos en Venezuela; La empresa norteamericana Inter-Continental Telephone Company pisió el ejecutivo permiso para instalar unos aparatos telefónicos de prueba.
Dicha innovación fue muy popular y para enero de 1884 fue inaugurada la primera línea telefóni Caracas -
La Guaira.
Ca
be destacar que durante esta época la minería tuvo un auge, ya que se agregaron a los productos de exportación. El cobre y el oro incremetanron su producción con el desarrollo de los ferrocarriles.
La finalizar el segundo gobierno de Guzmán, el país estaba inmerso en una profunda crisis económica causada por la baja en los precios del café.


3. Bienio (1886-1888): Para ese momento fue propuesto por el presidente Crespo al terminar su período. Se trata de un movimiento orquestado en la cúpula, que denomina La Aclamación Nacional. Los publicistas afectos al Gobierno hacen que Guzmán Blanco (ausente entonces en Europa) sea incluido en la nómina del Consejo Federal. A la postre es electo para el bienio 1886-1888 y toma posesión el 15 de septiembre de 1886. Ahora modifica el estilo que lo había distinguido anteriormente, ya que en lugar de manipular el escenario para el ejercicio de un influjo directo e inmediato, mueve las piezas con el objeto de dirigir el gobierno por interpuesta persona, mientras permanece en el extranjero. Su regreso coincide con el mejoramiento de la actividad económica y con el aumento de valor de los títulos de la deuda pública, circunstancias que aprovecha para presentarse como superdotado en la solución de los problemas surgidos durante el mandato de Crespo. En principio, continuó los programas de obras públicas con el énfasis del Quinquenio. Así, por ejemplo, adelanta los trabajos del ferrocarril Caracas-Petare y la línea férrea de la capital hacia Antímano; hace construir en Caracas el puente del Guanábano y funda la Casa de la Moneda con equipos modernos de acuñación. Durante el Bienio, la oposición se vuelve más audaz y los antiguos partidarios de Guzmán Blanco se dividen o se apartan de él. Un crítico importante a su gestión es, en 1887, el periódico El Yunque, publicado por un grupo de idealistas pertenecientes a las nuevas generaciones que habían fundado el Partido Nacional Democrático, el cual se autocalificaba de «partido de la juventud». Entre ellos estaban Tomás Ignacio Potentini, Luis Correa Flínter, José Mercedes López y Eduardo O'Brien, redactores o colaboradores de aquel periódico, cuya divisa era «Paz y Leyes», a la cual agregaban un pensamiento de Víctor Hugo: «El presente es el yunque del porvenir». Los continuos y despiadados ataques de aquellos muchachos y sobre todo, el interés con que el público esperaba cada día la aparición del periódico, acabaron por
exasperar al presidente, que mandó detener a algunos de los redactores y posteriormente, al continuar la publicación, fue ésta suspendida legalmente, aunque circularon algunos números en la clandestinidad. A mediados de 1887, Guzmán Blanco no parece interesado en mantenerse mucho tiempo en el ejercicio directo del mando.

Por consiguiente, no acepta una proposición de Crespo en el sentido de turnarse sucesivamente los 2 jefes en la presidencia. Guzmán Blanco rechaza la proposición de una sociedad bicéfala y exclusiva. Prefiere orientarse hacia la búsqueda de un candidato civil para el próximo período y a la selección de un lugarteniente que cubra su ausencia hasta el final del Bienio. En suma, escoge al general Hermógenes López con el objeto de que lo sustituya hasta las postrimerías del período. Entonces resuelve marcharse a Europa y así lo hace el 11 de agosto de 1887. Como en buena medida el éxito del proyecto modernizador descansa en el influjo inmediato de su persona, poco a poco comienza a descoyuntarse cuanto edificó durante 18 años. Por lo pronto deja un émulo poderoso, el general Joaquín Crespo y un grupo de políticos civiles cuya ambición es el poder, sin dependencia de los factores tradicionales del Liberalismo.

1 comentario:

ANDREINA PLAZA dijo...

buen trabajo, sin embargo debieron resumir mas la informacion, no quedarse con copiar y pegar que asi no se aprende y se comete plagio...
calificacion 15/16